La Inteligencia Artificial y el coche autónomo

La Inteligencia Artificial y el coche autónomo

La Inteligencia Artificial será una de las grandes protagonistas en la próxima revolución tecnológica. De hecho, muchas de sus aplicaciones ya se están dejando ver en campos como la medicina, la robótica o, como en este caso, el transporte.

Desde hace varios años, los principales fabricantes de automóviles están trabajando en el diseño de distintos prototipos con los que intentarán competir en el mercado del coche del futuro. Seguro que ya has oído hablar de los coches híbridos, eléctricos o con baterías de hidrógeno, pero… ¿imaginas un coche que conduce sólo? Nos estamos refiriendo al coche autónomo, es decir, un vehículo capaz de imitar las capacidades humanas de manejo y control al volante.

¿Cómo funciona un coche autónomo?

Este tipo de automóviles son capaces de percibir el medio que les rodea y actuar en consecuencia.  Para ello, están equipados con una serie de cámaras, radares, sistemas de visión computarizada, mapas 3D de alta definición, sensores LIDAR, algoritmos y una gran capacidad de procesamiento de la información (generan alrededor de un terabyte de información cada hora).

En cuanto a la parte de software, estos vehículos funcionan gracias a la Inteligencia Artificial, más concretamente, al deep learning. Este sistema basa su funcionamiento en los datos recogidos. Cuantos más datos analice, responderá mejor y ante una mayor cantidad de situaciones. Esto se produce gracias a los algoritmos que han sido entrenados con imágenes y situaciones de tráfico donde se especifica la acción que tiene que tomar. Entonces, procesan la información e intentan adivinar la acción correcta, modificando los parámetros internos en función de si se equivoca o acierta. El uso de esta técnica es clave a la hora de la identificación (peatones, coches…) y de la toma de decisiones.

Al hablar del hardware, hay que destacar el sistema LIDAR (Laser Imaging Detection and Ranging). Estos sensores funcionan de manera similar a un radar, pero en lugar de ondas de radio, usan láseres rotativos para construir una imagen tridimensional del entorno.

Si cada vez que tienes que conducir lo pasas peor que Alonso en @McLarenF1, no te puedes perder este post sobre el coche autónomo. #InteligenciaArtificial #BeIntelligent Clic para tuitear

¿Quiénes son los principales impulsores?

Al margen de los fabricantes tradicionales, quienes más han apostado por el coche autónomo son Google, Apple y Tesla.

En 2006, Google fue la primera compañía tecnológica en desarrollar un sistema de software experimental. En principio, fue aplicado a algunos modelos de Toyota Prius, hasta que en 2014 lanzó su primer prototipo de vehículo autónomo: Firefly. Era un pequeño automóvil biplaza, sin pedales ni volante y que no superaba los 40 km/h. Tras unos años de período de pruebas, Waymo (filial de Google) decidió retirar el Firefly y dedicarse exclusivamente al software de conducción autónoma. En la actualidad, este sistema está siendo testado como servicio de transporte en una flota de Chrysler Pacifica por las calles de Phoenix, Arizona.

Coche Autónomo Google

En el caso de Apple, también han optado por el desarrollo del sistema de conducción autónoma en lugar de fabricar su propio coche, como parecía que iba a suceder en principio. Del “Project Titan”, que así se llama este proyecto de la empresa de Cupertino, no se saben demasiadas cosas. Las últimas noticias señalan que están haciendo pruebas con su sistema de cámaras y radares sobre algunos vehículos Lexus. También se ha dado a conocer el proyecto PAIL. Sus siglas hacen referencia al trayecto que deberán seguir los primeros coches autónomos para llevar a los empleados a las distintas oficinas desde Palo Alto a Infinite Loop.

Por último, Tesla, la empresa del mediático Elon Musk, está trabajando en el desarrollo y mejora de su sistema Autopilot. Esta caracter